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miércoles, 23 de noviembre de 2022

Ressenya de "Psalm per als construïts en Terres Salvatges", de Becky Chambers



TÍTOL: Psalm per als construïts en Terres Salvatges 
(1r llibre de Mongi i Robot)
AUTORA: Becky Chambers
EDITORIAL: Mai Més Llibres
TRADUCCIÓ: Anna Llisterri
ART: Maria Picasso

SINOPSI:

Fa segles que els robots de Panga van adquirir consciència de si mateixos i van abandonar les eines; segles que van anar-se’n, massivament, a vagar per les Terres Salvatges, sense ser vistos mai més; segles que el seu record es va esvair entre el mite i la llegenda urbana.

Un dia, la vida d’uni mongi del te es capgira amb l’arribada d’un robot, que és allà per fer honor a l’antiga promesa de comprovar què feia la humanitat. El robot no pot tornar fins a haver contestat la pregunta de «què necessiten els humans?».
Però la resposta d’aquesta pregunta depèn de la persona a qui es faci, i de com es faci.

Enllaç al web de Mai Més Llibres.

 

OPINIÓ:

"A qualsevol persona nascuda i criada en una infrastructura humana li costa interioritzar de debò el fet que la seva visió del món està capgirada."


Com a antiga estudiant de Filosofia, en concret d'Ètiques de la Natura i Drets Animals, he gaudit llegint Psalm. Més que una novel·leta curta m'ha recordat un assaig intercultural i ecologista, a un d'aquells relats escrits per monjos budistes que ens parlen de la importància d'entendre que som un sospir en l'univers i estem agermanats amb totes les coses vives.

"Sí, és bonic (...). Les coses que s'estan morint sovint ho són. (...) Crec que hi ha un punt de bellesa en el fet de tenir la sort de ser testimoni d'una cosa que se'n va."


Vida i mort. Costums i educació. Memòria genètica i física. Ésser biològica i objecte. Món humà i món natural. Milers de temes que es tracten amb dolçor i calidesa, mentre li Dex i en Moixeró cuinen, caminen o cerquen solucions a allò que troben al camí.
 

"(...) la vida està fonamentalment en contradicció amb si mateixa". 
 

He de dir que l'inici em costava una mica, però en el moment en què s'inicia la relació discursiva entre els dos protagonistes el ritme i el caire de la història són més àgils, més divertits i nutritius.

Gràcies Mai Més i Becky. Amb ganes de llegir-ne el següent.
 

martes, 29 de junio de 2021

EL DIFUSO LÍMITE ENTRE REALIDAD Y FICCIÓN

Cuando me invitan a charlas o a impartir algún taller de escritura, suele surgir la misma pregunta: ¿De dónde nace la inspiración? ¿Cuál es el origen de las historias que escribo?

Todos podemos imaginar que parte de esa inspiración nace del bagaje del escritor, es decir, de los libros que ha leído, las películas y series que ha visto, de las historias que ha escuchado por boca de otros…

Pero más allá de estas influencias, lo que hace única la obra de cualquier artista, sea en literatura o en otras disciplinas, son las vivencias subjetivas, aquello que nos convierte en quiénes somos y por lo que nuestros personajes y temas recurrentes son los que son.

Yo me baso en el mundo onírico, en sueños y pesadillas, pues soy una soñadora lúcida y recuerdo la mayoría de locuras que me pasan por la cabeza.


La extrañeza es otra de mis musas. La capacidad de asombro que tenemos de niños nunca me ha abandonado y veo magia allí donde miro, porque es inherente a nuestra realidad y va más allá de los límites impuestos por la lógica de nuestra época y sociedad.

Me baso en un mundo de posibilidades sin barreras porque he crecido rodeada de fantasía y, en el transcurrir de los años, no la he olvidado. Puede que esto haga un poco estrambótico el vivir conmigo, pues no me extraño si me parece percibir un elemento no-reconocido en el bosque y pido permiso a los espíritus de un lugar antes de acceder a él. Pero, más allá de mis rarezas personales, creo que todo ello me ofrece una oportunidad de creación, la posibilidad de hablar de un mundo a nuestro alcance que no siempre estamos dispuestos a percibir.


EL SEÑOR DEL VIENTO nació con un viaje, con la misma escena que podéis leer como inicio de la novela, sólo que mi pareja era quien conducía y yo la que vislumbró la cabeza del león. El pueblo, las bocas en la montaña, el santuario y las estatuas de Fox y de Doug existen. De hecho, incluso tengo una fotografía de Psilo.

Fue un viaje extraño que debía permitirme descansar. En lugar de eso, en cuanto llegamos, me vi perseguida por imágenes y sucesos extraños. No podía dormir, así que empecé a escribir.


Al segundo día, mi pareja me subió al coche y arrancó el motor, alejándome de allí. De regreso, una melodía vino a mi mente, después una canción que no dejé de canturrear hasta finalizar el libro y, como si el hechizo se hubiera roto, cuando teclee las últimas palabras, pude volver a dormir.

Los límites entre la ficción y la realidad, entre la magia y la lógica, se quiebran en todas mis historias. Un hilo común las mantiene unidas con una telaraña invisible a ojos inexpertos —o demasiado “adultos”, rígidos y dados a la norma—, un cosmos que puede adivinarse a través de los distintos relatos y sus personajes, con guiños de un libro a otro, de un mundo al siguiente; unidos están Nico, de EL SEÑOR DEL VIENTO, con Carrie, Anne y Neil, de ROJO SOBRE NEGRO, y Marina, James y Lara, de LA CASA DEL TORREÓN, como unidos estamos todos sin que percibamos los lazos y causalidades que nos mueven.

 

Isabel del Río

Febrero/Junio 2021

 

 

domingo, 4 de noviembre de 2018

Orígenes


En innumerables ocasiones nos preguntamos por qué somos así, qué resultado genético o educativo ha dado con nosotros. ¿Nuestra forma de ser y pensar es resultado del exterior o somos nosotros mismos quiénes nos creamos? ¿Tenemos el poder de crear nuestra propia realidad o nuestro destino está escrito en los astros antes de dar siquiera la primera bocanada de aire?
Víktor Frankl llamó resiliencia a la capacidad de superar lo insuperable, de hacernos más fuertes ante la adversidad y levantar la vista hacia el mundo, de ver la belleza más allá del abismo al que nos vimos empujados.
Los personajes de ROJO SOBRE NEGRO no lo han tenido fácil, cada uno con sus propios fantasmas y sus propias cargas a la espalda, pero si algo tienen en común es que son luchadores y que en su vida hubo alguien capaz de despertar en ellos ese deseo por seguir adelante.
El otro día escuché una hermosa frase: «Sonríe, porque eres el resultado del amor de miles». Si bien es cierto que mis historias tienden a la oscuridad, la melancolía y el terror, el amor es un lazo que mueve a los personajes, que les motiva, más allá del horror y la desazón.
Carrie tiene un entorno para muchos envidiable: unos padres que la aman y respetan. Pero fuera de su núcleo familiar nada es tan sencillo. No conoce su pasado, de dónde viene y el porqué de sus capacidades especiales. Ha de enfrentar el rechazo hacia lo extraño que le demuestran en el instituto. Y también luchar contra sí misma, contra una realidad propia que no desea admitir.
La adolescencia nos plantea preguntas, rupturas de aquello que creíamos estable en la niñez, todo un horizonte se abre, nuevo y aterrador, ante nosotros. Pero esta sensación de vértigo no es algo que desaparezca con la edad. Según avanzamos, el abismo puede devorarnos… Aunque también podemos aprender a nadar y aprovechar la luz de los monstruos abisales para orientarnos.



miércoles, 18 de abril de 2018

LA PLAYA SUBTERRÁNEA ya está aquí


¡¡Ha llegado!! :D
Ya tenemos LA PLAYA SUBTERRÁNEA en La Font de Mimir.
Podéis reservar vuestro ejemplar (o pedirlo por la web para que os lo envíe firmado).
Y a los que estéis por BCN durante la diada, firmaré de 12 a 13h, pero estaré allí todo el día. ¡No dudéis en visitarme!




sábado, 14 de abril de 2018

Pensamientos en el bosque

En la naturaleza no existe el blanco y el negro, la belleza y el horror pueden ser parte de lo sublime, como la muerte es parte necesaria de y para la vida. A veces creemos que somos nosotros el centro, quienes marcamos la importancia de las horas, cuando lo cierto es que, de cualquier sitio que transitemos o habitemos, sólo somos un instante. 

#Laplayasubterránea de Isabel del Río, Camelot Ediciones

jueves, 12 de abril de 2018

"La playa subterránea" llega en Sant Jordi


Emocionada de poder anunciar que LA PLAYA SUBTERRÁNEA llegará a las librerías por Sant Jordi :D Os esperaré en La Font de Mimir para dedicaros vuestros ejemplares durante la diada, y aquellos que queráis reservar ya vuestro ejemplar firmado, podréis pedirlo a partir de la semana que viene por la web de la librería http://www.lafontdemimir.cat/




lunes, 9 de abril de 2018

Notas en una libreta azul


En 2007 empecé a tomar notas, a plasmar poemas y pensamientos en una libreta azul. Diez años después, decidí ponerle orden. Hacer una selección y dar cierta coherencia a todas aquellas imágenes y emociones.
Sin demasiada convicción, envié el resultado del primer borrador a dos amigos a los que admiro. Ambos me dijeron que hacía falta un poco más de trabajo, pero se habían conmovido con algunas partes y otras les habían removido.
Así que le di un par de vueltas más y, tocando finales del 2017, lo envié a una editorial por consejo de un colega escritor.
A finales de abril (o principios de mayo, porque le estamos dando los últimos retoques), todas esas palabras que nacieron del amor, la tristeza, la rabia, el terror, la pasión... serán leídas por otros ojos, por otros corazones, y dejarán de ser mías para formar parte de quien las reciba.
Gracias :)


#LaPlayaSubterránea de #IsabeldelRío con #CamelotEdiciones

martes, 3 de abril de 2018

Entrevista a Jun Matsuura, autor e ilustrador de “La muerte de Sócrates”


JUN MATSUURA
Dibujante nacido en Barcelona que, en sus propias palabras, trabaja para conseguir su sueño: trabajar de aquello que le gusta. Es por ello que combina encargos en distintos campos, desde portadas de libros y webs de empresas, a storyboard de películas y novelas gráficas.
http://www.jun.cat/ 



Sócrates no fue solo el maestro de Platón, sino también padre de la mayéutica y un personaje carismático. Jun Matsuura lo retrata en su novela gráfica “La muerte de Sócrates” con La Otra H.
En el mundo del libro (así como en la gran y pequeña pantalla) algunos tienden a olvidar u obviar la importancia del trabajo de ilustradores y artistas gráficos. Desde los álbumes ilustrados, pasando por el cómic, el manga y la novela gráfica, hasta el storyboard, la ilustración es fundamental para mostrar aquello de que nos habla la historia y, muchas veces, aquello oculto más allá de las líneas a las que puede acceder el lector; a veces un punto de vista subjetivo, una interpretación, otras información rescatada y al alcance del receptor, que de otro modo no habría llegado hasta él.

¿Cuándo empezaste a dibujar?
Desde pequeño. Guardo dibujos de la infancia, desde trenes y personajes que me inventaba. Simplemente me encantaba sentarme a dibujar mientras me ponía un casete, y más tarde cd, y actualmente iTunes a tutti pleni :)
¿Te imaginabas que esta sería tu profesión?
Llegó un momento en el que vi que realmente no sabía hacer otra cosa, y puesto que me encantaba hacerlo, supongo que ya casi automáticamente fui cogiendo el camino.
¿Fue y es duro llegar hasta dónde estás ahora?
Es difícil llegar, eso seguro. Y realmente es duro poder vivir exclusivamente de ello. Siempre acabas pisando campos que te gustan menos, o que directamente rechazarías si tuvieras oportunidad. Además, el país no acompaña mucho, con pagos de autónomos de dudosa utilidad y que son un sablazo en toda regla.
¿Qué sentiste cuando se publicó tu primer trabajo? ¿Y ahora, qué sientes con tus publicaciones?
Mucho orgullo. Tuve la sensación de que por fin había hecho algo serio y que, por una vez, había logrado empezar y terminar una de mis historias. También debería decir que uno acaba pensando: “no lo haré tan mal si alguien ha apostado por un servidor”.  Sentí y siento un agradecimiento inmarcesible por La Cúpula.
¿Algún consejo para aquellos que estén empezando en el oficio?
Básicamente uno: perseverancia.
¿Cómo es trabajar en el mundo editorial? ¿Y en el del cine?
El editorial es el que más me realiza. Siento mucho respeto por ese campo y, al menos por mi experiencia hasta ahora, suele permitir poner un poco más el sello personal, que eso siempre se agradece mucho.
En el cine me gusta trabajar porque es un mundo interesante; me ha gustado poder ver un poco las entrañas de lo que es una película. Las primeras veces, hace mucha ilusión ver cómo los dibujos de uno (en el story) se convierten en planos. Aparte, en mi caso, trabajar en esto y en las otras historias se complementa constantemente.
Como ilustrador, ¿cuál crees que es tu papel? ¿Cuál es el papel de la ilustración en el mundo editorial, en un libro?
El mío, nada especial. Intento hacer un trabajo y busco la simbiosis entre hacer algo para que alguien lo disfrute, y que ese alguien me reconforte y anime a más cuando disfruta mi trabajo.
El papel de la ilustración en los libros me parece un poco como el del story: acercar al lector al concepto que tiene el autor de las imágenes que describe, para hacer más precisa la descripción del mundo que éste tiene en la cabeza.
¿Puedes hablarnos un poco sobre tu trabajo?
Yo hago trabajos de story para el cine, publicidad, series... Es lo que me da el pan y además me aportan creatividad. Creatividad porque trabajo con planos que me plantean otras personas, que enriquecen mi registro para luego aplicarlos o inspirarme en ellos para mis propios trabajos. Es un trabajo agradable, sobre todo en el cine, donde los tiempos son más tranquilos y dan más posibilidades a comentar lo que se dibujará.
Mi trabajo más querido, que es el de dibujar para editorial (novela gráfica y cuentos infantiles) es el que me relaja. Este es el que hago aún a la vieja usanza, mientras escucho mi música y desconecto de todo lo demás. No me da el pan aún, pero confío en que en un futuro me dé al menos alguna rebanada :)
¿Tienes algún nuevo proyecto entre manos?
Un cuento con Isabel del Río, sobre el pequeño Max, un niño que no quería dormir. Es mi primer cuento infantil, que ha supuesto un reto de cambio de estilo, pero que creo que está quedando muy decente.
Por otro lado, estoy con mi segundo libro para La Cúpula. Trata sobre una pareja de francotiradoras del ejército rojo en la segunda guerra mundial, y su enemigo, un francotirador alemán.
Y por último, estoy en charla con Herder para hacer el siguiente libro tras La Muerte de Sócrates.
¿Qué estás leyendo ahora mismo?
Intento terminar un libro de Sherlock Holmes en mis ratitos de antes de dormir.

Isabel del Río
Marzo 2018


viernes, 4 de agosto de 2017

Sesiones ANIMA a distancia

http://www.animatp.blogspot.com
Cada vez son más las personas que me contactan confundidas, perdidas y en busca de guía en la distancia. Personas que sienten que algo ha cambiado y no pueden seguir estancadas, que han de fluir.
El espacio que nos separa, las ocupaciones que consumen nuestro tiempo... A veces todo parece en nuestra contra y por ello me contactan en busca de consejo y sesiones a distancia. 
Me honra que confiéis en mí y me llena de alborozo seguir vuestros pasos, comprobar cómo crecéis y alcanzáis vuestras metas. Gracias por abrirme vuestros corazones.

El cambio ya está aquí.




jueves, 20 de julio de 2017

La mariposa y los cardos

Mientras preparaba la energía de la sala para una sesión a distancia, me he acordado de esta foto que tomé el fin de semana pasado en Rupit.
¿Y qué mejor imagen que la de una mariposa como metáfora de la energía y la luz? ¿Qué mejor imagen que un campo de cardos lleno de mariposas, marchando de uno a otro, como metáfora de cómo funciona, de cómo, siendo simples cardos, las mariposas aprecian nuestro gran potencial?

Y ahora a respirar.


miércoles, 31 de mayo de 2017

FILOSOFÍA DEL SAMURÁI

FILOSOFÍA DEL SAMURÁI

La sabiduría tradicional de los guerreros japoneses
es una guía espiritual para la vida cotidiana

Isabel del Río e Iván López

El maestro Jocho dio un día esta máxima a su yerno Gomojo:
«Ahora es la hora, y la hora es ahora».
Tradicional japonés

Cuando pensamos en Japón, la imagen que acude a nuestra mente es la de una lucha continua entre el mundo espiritual y el físico que, al final, fluyen con naturalidad por el mismo río. Templos que se alzan en medio de ciudades modernas de altos rascacielos, extraños personajes que parecen sacados de un manga, junto a la misteriosa belleza de las geishas.
Y, en medio de la batalla, encontramos a los legendarios guerreros y su inamovible código: los samurái y el Bushido.

EL CAMINO DEL GUERRERO
Desde los inicios de la historia, la humanidad ha mirado a las estrellas, a la naturaleza que lo rodeaba y a su interior, preguntándose el porqué de su existencia, buscando dioses que contestaran la incógnita del sentido de sus vidas. La filosofía que humildemente tratamos de exponer en estas páginas es una de las muchas respuestas a este enigma que a todos nos inquieta, un do, un camino, un método que nació en un Japón muy distinto al que podemos visitar en la actualidad.
La filosofía de los samurái, su código moral y espiritual, continua vivo hoy en día y, a pesar de ser poco conocido en occidente, sus preceptos pueden sernos muy útiles en el día a día.
Basados en las creencias más ancestrales de Japón —el Sintoísmo— y en el Budismo Zen, proveniente de China, los samurái se regían por unas normas a las que se aferraban hasta la muerte.
Como en casi todas las facetas del país nipón, lo espiritual y lo físico poseen un límite difuso, y precisamente esa es la magia de la filosofía del samurái, una serie de mandatos que llevan a la superación tanto física como moral. El camino del guerrero que busca la harmonía en todos los sentidos de la existencia.
Una filosofía que nos guía al aquí y al ahora, a la toma de decisiones que construyen una vida plena, y a ser consecuentes con nuestras propias palabras y actos.
“Cuenta una leyenda, que una hermosa Diosa nipona cayó en tristeza por amor, de sus lágrimas brotaron islas que conformaron el archipiélago del sol naciente. Siglos más tarde, surgirían guardianes para proteger sus costas y territorios. Esos guardianes, durante siglos, fueron los samuráis”.
No existe con certeza una teoría sobre el origen de la palabra samurái, pero los historiadores se han puesto de acuerdo en que la más probable sea una variación del verbo japonés antiguo saburau, es decir “servir”.
La palabra samurái aparece por primera vez en el s. VIII para referirse a los sirvientes domésticos, especialmente a aquellos que se encargaban de las personas mayores. Más tarde, derivaría a la imagen marcial que tenemos de ellos, a quienes conoceríamos como tal gracias a las historias de guerras del s. XII, los gunkimono.
En muchas ocasiones, las palabras samurái y bushi nos llegan como sinónimos, pero, mientras que samurái se refiere a los miembros de la élite militar, el bushi sencillamente significa “guerrero”, sin importar rango o jerarquía.

UN POCO DE HISTORIA
La imagen que podemos tener de un samurái es la que películas o mangas nos han presentado: el espadachín, en algunas ocasión el ronin samurái sin amo— que vaga buscando redención o venganza. Pero originalmente, los samurái estaban relacionados con el caballo y el arco o la lanza. Fue durante una época de más paz y bonanza, cuando la espada adquirió la relevancia que hoy le conferimos.
La época dorada del samurái fue en un periodo de gran inestabilidad, cuando los clanes no dejaban de batallar por hacerse con el poder y el control de las tierras. Durante este periodo, llamado Sengoku, el liderazgo estuvo en manos de la élite militar, hasta que en el s. XVII se instituiría el shogunato Tokugawa de mano de Tokugawa Ieyasu.
Fue en esta época cuando se perdió el esplendor del samurái y se redujeron sus privilegios. Un poder militar que desaparecería en la Restauración Meiji del s. XIX, cuando el Emperador retornaría a la cabeza del gobierno.
Históricamente, el estatus de samurái se heredaba de padres a hijos, y éstos, desde pequeños, eran adiestrados para servir con honor y rectitud. De esta manera, los hijos de samurái no sólo aprendían a luchar, sino también la filosofía que les guiaría en la vida.


EL CÓDIGO DEL SAMURÁI

No tengo parientes. Yo hago que la Tierra y el Cielo lo sean.
No tengo hogar. Yo hago que el Tan T'ien lo sea.
No tengo poder divino. Yo hago de la honestidad mi poder divino.
No tengo medios. Yo hago mis medios de la docilidad.
No tengo poder mágico. Yo hago de mi personalidad mi poder mágico.
No tengo cuerpo. Yo hago del estoicismo mi cuerpo.
No tengo ojos. Yo hago del relámpago mis ojos.
No tengo oídos. Yo hago de mi sensibilidad mis oídos.
No tengo extremidades. Yo hago de la rapidez mis extremidades.
No tengo leyes. Yo hago de mi auto-defensa mis leyes.
No tengo estrategia. Yo hago de lo correcto para matar y de lo correcto para restituir la vida mi estrategia.
No tengo ideas. Yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.
No tengo milagros. Yo hago de las leyes correctas mis milagros.
No tengo principios. Yo hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis principios.
No tengo tácticas. Yo hago del vacío y la plenitud mis tácticas.
No tengo talento. Yo hago que mi astucia sea mi talento.
No tengo amigos. Yo hago de mi mente mi amiga.
No tengo enemigos. Yo hago del descuido mi enemigo.
No tengo armadura. Yo hago de la benevolencia mi armadura.
No tengo castillo. Yo hago de mi mente inamovible mi castillo.
No tengo espada. Yo hago de mi No mente mi espada.


GUERRA Y DIOSES
Llegar a ser samurái implicaba un largo camino y adoctrinamiento, en el que aprendían a superarse y enriquecerse, honrando a sus antepasados, maestros y señores feudales. Los samurái eran entrenados mental, física y espiritualmente desde niños. Entre sus enseñanzas se encontraba el camino del guerrero, una filosofía donde lo divino jugaba un papel de suma importancia.
Las creencias samurái son una mezcla del Sintoísmo —en el que se adora a los kami, espíritus que habitan todos los lugares, cosas y elementos, repleto de ritos y costumbres para honrar a los dioses y los ancestros—, y el Budismo que llegó desde China en el s. VI.
El Budismo Zen busca la iluminación a través de la meditación. Persigue el equilibrio entre cuerpo y espíritu, ayudando a aceptar la vida y la muerte como un camino de transformación. La meditación es una vía que los samurái seguían con rectitud, sintiéndose identificados con esta búsqueda de armonía, de fluir entre vida y muerte.
Junto a esta mezcla de creencias y costumbres, la filosofía del samurái se encontraba con el Bushido o camino del guerrero, el código de honor del samurái. Éste nació en el s. XII, uniendo al Shintoísmo y al Budismo Zen a los preceptos del Confucionismo.
El Bushido aparecería por primera vez en el Hagakure (s. XIII), donde encontramos una serie de consejos prácticos para el buen comportamiento, así como los valores fundamentales del samurái y los temas principales de su credo, donde la muerte es central.
Esta conciencia disciplinada y meditativa está presente hoy en día en muchos aspectos de la cultura japonesa, no sólo en las artes marciales, sino también en la ceremonia del té, en la caligrafía y en el ikebana —arte de los arreglos florales—.


EL ALMA DEL SAMURÁI

Si recurrimos a una fotografía mental, la imagen que tenemos de los samurái es la del espadachín acompañado de dos sables y su hakama —pantalón largo que, en un primer momento estaba destinado a proteger las piernas, y más adelante se convertiría un símbolo de estatus—. Dentro de su credo, la espada siempre tuvo una relevancia fundamental.
Según los samurái, su alma estaba contenida en la espada, con la que vencían a sus enemigos y practicaban la muerte ritual o sepuku, si era necesario. Por ello, le rendían respeto y la  consideraban su posesión más valiosa. En la era feudal, sólo los samurái podían llevar armas y estos no se desprendían de ellas bajo ninguna circunstancia.
Al nacer un samurái, se colocaba una espada en su cama, imagen que se repetía en su muerte y a lo largo de su vida, puesto que dormían con ellas.
Su carácter sagrado empezaba en la forja, donde los artesanos realizaban un estricto ritual con cada una de ellas: vestían kimonos blancos, ayunaban y escribían plegarias a los dioses, ahuyentando a los malos espíritus. Pues al final, una espada no sólo contenía el alma del guerrero que la empuñaba, sino también parte de la de aquel que la había creado.


EL BUSHIDO
En sus inicios, la filosofía del samurái se basaba en el Kyuba no Michi, la vía del caballo y del arco, el cual se convertiría más adelante en el Bushido. El fin último de este código era que el samurái estuviera preparado para actuar en el aquí y el ahora, sin temer a lo que pudiera ocurrir, aceptando la muerte como un paso más de su existencia.
“La vida de un samurái es como la flor del ciruelo, bella y breve. Para él, como para la flor, la muerte es algo natural y glorioso”.
Una de las imágenes más bellas de Japón son los ciruelos y cerezos en flor. Un momento de celebración y festejo que termina cuando éstas se desvanecen para ser dispersadas por el viento.
La sakura es un símbolo del país nipón y, al mismo tiempo, una metáfora de la brevedad de la vida, donde un instante de esplendor da lugar a la inevitable caída de sus pétalos. Es por este motivo que la filosofía del samurái ve en la sakura su emblema. Las flores del ciruelo y del cerezo son la imagen perfecta de la vida y de la muerte del guerrero: vivir el momento, conscientes de que la existencia es transitoria y hermosa, aceptando que tiene un fin y que éste puede llegar en cualquier momento.
La esencia del camino del guerrero está en vivir cada día como si fuera el último. La vida es fugaz y hay que vivir en el presente.

LOS SIETE PRINCIPIOS
El Bushido está dividido en siete principios, los cuales constituyen una guía moral para todos los samurái. Y bien comprendida y orientada, puede servirnos a todos para encarar la vida, como una guía para encontrar el camino a seguir.
“Sed fieles a él y vuestro honor crecerá. Rompedlo, y vuestro nombre será denostado por las generaciones venideras”.
·         GI – Honradez y Justicia
“Se honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la Justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia”.
Para un samurái sólo existe lo correcto y lo incorrecto. Un samurái decide y actúa, aceptando las consecuencias de sus actos.
·         YU – Valor heroico
“Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir”.
Para vivir de forma plena y completa hay que arriesgarse, para ello es preciso tener valor heroico, porque vivir así es peligroso. Pero ser valiente no significa actuar sin pensar, sino que radica en cambiar miedo por respeto y precaución.
·         JIN – Compasión
“Mediante el entrenamiento intenso, el samurái se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos”.
La compasión significa ayudar a aquellos que nos rodean siempre que podamos, aunque tengamos que salir de nuestra senda para encontrar la oportunidad.
·         REI – Cortesía
“Los samurái no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurái es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales”.
La auténtica fuerza del samurái no procede de su fiereza, sino de la manera en que se comporta con los demás y en cómo reacciona ante los problemas.
·         MEYO – Honor
“El auténtico samurái sólo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quién eres en realidad. No puedes ocultarte de ti mismo”.
Tus decisiones y acciones son un reflejo de tu persona, un samurái actuará guiado por su verdadera naturaleza y por los valores que le mueven.
·         MAKOTO – Sinceridad absoluta
“Cuando un samurái dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará”.
Hablar y hacer son lo mismo. Debemos actuar como si nuestra palabra fuera inamovible, pues cuando decidimos algo con determinación ponemos en marcha todo lo que nos rodea. La ley de atracción actúa con cada uno de nuestros pensamientos.
·         CHUGO – Deber y Lealtad
“Para el samurái, haber hecho o dicho ‘algo’, significa que ese ‘algo’ le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan”.
Un samurái es dueño de sus palabras y actos y, por tanto, de sus consecuencias. Nunca “tirará la piedra y esconderá la mano”. Además, es totalmente leal a aquellos que están junto a él y bajo su protección y cuidado.

EL LIBRO DE LOS SECRETOS
El Hagakure o Libro de los secretos de los Samuráis es el primer libro donde podemos encontrar el código de los samurái a través de una serie de pensamientos, historias, recuerdos y preceptos que su autor, Jocho Yamamoto, recogió y aunó en sus páginas.
En esta pequeña joya clásica, Yamamoto nos habla de las limitaciones humanas, en especial de su ignorancia, y dirige al individuo, a través de una serie de normas, para que se convierta y actúe como un samurái, superior espiritual y moralmente al resto de hombres.
“Es importante que reprendamos y corrijamos a los demás por sus errores. (…) Pero es necesario que nos esforcemos en hacerlo de forma adecuada. Es, en efecto, muy cómodo encontrar las cualidades y las imperfecciones en la conducta de los demás. Igualmente fácil es criticar. La mayoría de las personas se imaginan que si les dicen a los demás lo que no quieren escuchar, lo hacen por deferencia hacia el otro; y si sus críticas tienen una mala acogida, consideran que el otro es incorregible. Tal forma de pensar carece de razón”.
En el Hagakure ya percibimos el credo del Bushido, donde nos habla de la verdadera esencia de las personas, del esfuerzo, del honor y de la dignidad.
 “La mejor actitud que se puede tener con respecto a la palabra es la de no usarla. Si creéis que podéis pasaros sin ella, no habléis (…)”.
Junto a datos históricos reales, encontramos fábulas de gran belleza e ironía, en las que el mensaje de fondo toca, atemporalmente, a todas las sociedades.
“Había un hombre en China al que le gustaban mucho las figuras con forma de dragón. Toda su ropa y sus muebles estaban decorados con ese motivo.
El dios de los dragones se enteró de esta profunda afición, y un día le envió un dragón auténtico para que se acercara a su ventana. Se dice que el hombre, al verlo, murió de espanto…
Seguramente se trataba de un brillante charlatán que, cuando llegó el momento de la verdad, reveló su auténtica esencia”.
Entre sus líneas hallamos una serie de fórmulas que nos dan claves para vivir nuestro día a día en el momento y con autenticidad. Vivir por vivir no tiene valor, según Yamamoto, lo realmente importante es hacerlo con sentido y decisión.
“Sea cual sea la meta, nada resulta imposible cuando se está decidido. Incluso es posible remover cielo y tierra como se quiera. Pero cuando el hombre no tiene «el corazón en el vientre», carece de determinación. Remover cielo y tierra sin esfuerzo es una simple cuestión de concentración”.
“A fin de cuentas, lo único importante es la resolución del momento. Un samurái está tomando una decisión tras otra, y el conjunto de todas ellas llena por entero su vida. Una vez que ha comprendido esta regla fundamental, no manifiesta impaciencia por buscar otra cosa que no sea el momento presente. Su existencia se va desenvolviendo serenamente, concentrándose en sus propias decisiones (…)”.
Gracias a estos pequeños fragmentos biográficos de personalidades de la época, podemos descubrir la verdadera esencia de los samurái:
 “Si se ha de resumir en pocas palabras la condición del samurái, yo diría que en primer lugar se halla la devoción en cuerpo y alma a un maestro. En segundo lugar, le es necesario cultivar la inteligencia, la compasión y el valor. (…) En tercer lugar, en lo que concierne al aspecto exterior, es necesario cuidar la presencia, la forma de expresarse y perfeccionarse en el arte caligráfico. Todo ello debe constituir un trabajo cotidiano, que es necesario mejorar mediante una práctica incesante. En el fondo, es necesario sentir dentro de uno la presencia de una fuerza serena. (…) En resumen, ser un samurái es muy sencillo. Si miráis a aquellos que, actualmente, muestran alguna utilidad, os daréis cuenta que han aunado esas tres condiciones”.
Y es en esa esencia donde hallamos su filosofía primordial, la cual, adecuada a nuestra propia vida, rompe con la rutina y nos muestra otra manera de encarar la existencia como algo maravilloso, valioso y volátil.
Tenemos tendencia a pensar que la vida diaria difiere de lo que es un momento crítico. Por eso, cuando llega el momento de actuar, jamás nos encontramos dispuestos.”
La palabra “ignorancia”, tema que se repite en la narración, viene a significar ausencia de iluminación, es decir: ilusión. Según el Hagakure la vida es como un sueño en que somos marionetas sin hilos.
 “La vida humana no dura más que un instante; es necesario tener la fuerza de vivirla haciendo aquello que nos guste más (…)”.


EL ARTE DEL SAMURÁI
Una de las facetas menos conocidos de estos guerreros-filósofos era su capacidad para apreciar la belleza de lo efímero e imperfecto.
Este aspecto casi desconocido de los samurái se iniciaba en su adoctrinamiento, puesto que entre sus prácticas diarias se encontraban distintas actividades artísticas, como la música o la caligrafía. Su dominio de la estética y la literatura dependía de su rango, pero todo samurái era instruido en ellas.
Fue tal su interés por el arte que, algunos llegaron a la historia por sus grandes aportaciones en este campo. Entre ellos podemos encontrar a Toyotomi Hideyoshi, a quien debemos el arte de la ceremonia del té.


EL LIBRO DE LOS CINCO ANILLOS
El Go Rin No Sho es una obra escrita por el legendario samurái Musashi Miyamoto, quien expone las bases del camino vital que ha de guiar al guerrero, o Bushi, persiguiendo el conocimiento, la eficacia y la libertad de espíritu.
En los cinco libros que componen la obra de Musashi encontramos un mensaje que sigue las aguas del Tao, dedicando cada uno de ellos a uno de los elementos que forman todo cuanto existe:

La Tierra es la base de todo,
el Fuego la energía,
el Agua da la vida
y el Viento el movimiento.
Pero el Vacío es la esencia
de los Cuatro Elementos.

Mushashi traslada estas reflexiones a la vida diaria, donde se da la cotidianidad del guerrero y la ética se pone de manifiesto. En sus páginas encontramos una serie de puntos fundamentales para la moral diaria del samurái, entre las que podemos resumir:
  • Evita los pensamientos deshonrosos y la crítica.
  • Entrena y practica a diario.
  • Estudia todo tipo de artes y conocimientos.
  • Desarrolla el juicio intuitivo y la percepción más allá de los sentidos.
  • Presta atención a los detalles.
  • No dediques tiempo a cosas o pensamientos inútiles.


Isabel del Río e Iván López
Publicado en la revista Integral nº 430