«En eso consiste un bebé; ahora me doy cuenta. Es toda el alma de la madre extraída, liberada de su cuerpo y fuera de su control.»
El horror de engendrar y ser engendrado, de pertenecer a un núcleo que tira de ti, hacia el centro y el fin, que te absorbe con amor y suelta, como el oleaje que te lleva mar adentro.
Obsesión, aislamiento y locura en una isla de pescadores, con una niña/joven maldita y el llanto de un bebé en el viento.

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