@IsabelDlRio / @miransaya

miércoles, 28 de noviembre de 2007

"Emily"

Buenas noches,
Muchos habéis sido los que, con mensajes a mi dirección (miransaya@gmail.com), me habéis pedido el microrrelato de Emily, aquel que aparece en la compilación A Contrarreloj I de la editorial Hipálage.
Así que, en respuesta, cuelgo aquí en el blog dicho relato. Espero que lo disfrutéis y que me deis vuestra opinión.
EMILY
Las viejas tablas crujían bajo los pies de Emily. Unos pasos más y habría cumplido con su objetivo.
Los niños decían que no se atrevería, pero ellos no sabían qué había que temer de aquel lugar. No sabían los oscuros secretos que ella guardaba bajo la almohada, cada noche, cada guiño, cada rincón, cada sombra. Sólo un susurro de lo que ella sabía de aquellas habitaciones y serían los demás niños los que correrían como gallinas a sus confortables hogares. Pero ella no, no diría una palabra, alargaría el brazo, tocaría la puerta, cogería la cortina, y sin mirar atrás saldría corriendo de aquel lugar.

No diría nada a nadie, Emily no era una gallina.

Por cierto, agradezco mucho vuestros mails, pero también me gustaría que dejarais vuestras críticas y preguntas en el blog, así le daríamos un poco más de vida.
Un abrazo a todos ^__^

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen relato. Como siempre, jugar a la insinuación es efectivo... si se sabe. Felicidades.

Ego.

Mânes dijo...

Gracias por tus palabras Ego.
Emily es un microrrelato que me gusta mucho, aunque sé que podría mejorarse, porqué insinúa una historia mucho más extensa que, quizás, algún día llegue a narrar.
Un abrazo navideño ^__^

Anónimo dijo...

Hola Isi, realmente es un escrito inquietante y enigmático

¿ La misteriosa exploración de aquel lugar oscuro de secretos, se dá unicamente en la mente de Emiliy?

¿Exploró de alguna manera los abismos de silencio de su ser más profundo, para luego atisbar allí los indecibles rasgos de su ser oculto, y ahora volver a su "yo" transformada de alguna manera por ese descenso uniciático?

O acaso,¿ por una apuesta infantil ella irrumpió en una escalofriante casona encantada?

¿Qué vió ella allí?

¿Es la misma que entró allí la que
sale?

Te felicito por este texto que propone tantas lecturas y sentidos.

Es una pequeña caja de sorpresas.

Yo escribí algo hermanado tu talante, aquí:

http://www.angelfire.com/va3/literatura/ADEMIR1.htm

Me gustaría conovcer tu oipinión y además seguir intercambiando puntos de vista e ideas, para llegar a ser muy buenos camaradas de letras.

Te mando abrazos.

Jesús Ademir Morales Rojas

Pd te recoiendo este portal para que pongas a consideración tus proyectos, hay gente inteligente y muchos lectores.

http://www.tusrelatos.com/

y este también

http://espanol.agonia.net/

Chao

Mânes dijo...

Gracias por los enlaces, ya los tengo en favoritos para visitarlos con más calma.
También muchas gracias por tu opinión, me gusta ver como los textos pueden transformarse bajo otros puntos de vista, es hermoso.
Sobre tu texto, ya lo he leído, e invito a todos aquellos que lean este comentario a que lo visiten y lo disfruten (http://www.angelfire.com/va3/literatura/ADEMIR1.htm), tiene algunas incorrecciones, pero nada que bajo una reescritura no pueda ser corregido. Realmente me ha gustado la historia, y, ciertamente, creo que son complementarias.
Un besazo, espero tener más noticias tuyas.
^__^

Anónimo dijo...

De pasada te deja frío, con calma te llena de ansiedad... jejeje Es el primer ejemplo de microrelato que leo, salvo el famoso "Y cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí"

Creo que uno tiene que ser un poco doctor en ello para cazar rápìdo lo que quieres obtener de él... y no intentar descubrir lo que quiso decir su autor... la opinión de un joven inexperto jejeje

Jorj
proximo-amanecer.blogia.com

Mânes dijo...

Me alegra que no te haya dejado indiferente y que algo de ansiedad haya llegado a tu estómago.
Un besazo ^__^

Anónimo dijo...

bien tu realto esta escrito exelentemente pero estoy de acuerdo con mânes un poco masextensa y se le podria sacar mas probecho


me despido cuidese y exito

Mânes dijo...

Hola Petter,
Muchas gracias por haberme leído, es agradable ver que os gustan mis escritos, y la verdad, es lo que más me satisface, ver que disfrutáis con ellos.
Sí, es cierto, como ya dije más arriba, quizá algún día lo convierta en un cuento en lugar de en un microrrelato, explicando mucho más de lo que en realidad ocurre. Pero, por ahora, como microrrelato que es, dejaré que seáis vosotros quienes imaginéis que es lo que ocurre con la pequeña Emily y qué es lo que ve en esa casa, qué la atormenta.
Un beso ^__^

Anónimo dijo...

Emily es una niña increíble, ¿te has basado en ella para Astrid? ¿Sufren problemas parecidos?
He encontrado la página de la editorial y creo que pediré el libro, ¿los demás microrrelatos son como el tuyo?

Mânes dijo...

Hola de nuevo Carla,
Has querido comentarlo todo de golpe, ¿eh? Jejeje, muchas gracias, de verdad.
Sobre Astrid y Emily. La verdad es que mi primera idea sobre Astrid era la de una becaria japonesa en barcelona, pero, finalmente la pequeña Astrid reclamo su lugar, y no iba a negarselo, ¿no? Emily es un microrrelato, una imagen, una idea que me vino en un determinado momento y así salió, unos sentimientos compilados en una niña un tanto extraña. Es cierto que quizá su trasfondo se parece, igual que el hecho de que son niñas, pero si me pusiera a explicar el día a día de Emily te darías cuenta de que no tiene ni la misma forma de ser de Astrid, aunque, seguramente, se harían amigas en seguida.
Sobre "A Contrarreloj I", porqué supongo que te refieres a este, es una compilación de distintos microrrelatos, distintos autores, diferentes temáticas y estilos. Yo lo tengo, no he podido leermelo entero aún, pero la mayoría de los que he leído me encantan, así que sí, creo que es una buena lectura, la verdad, y además fácil de leer para el bus, el metro o el tren. Lo único es que te sale mejor si lo consigues en una librería que de la editorial, porqué te cobran los gastos de envío.
Besos ^__^

Anónimo dijo...

Seguro que lo serían. Tengo ganas de ver que más pasa con Astrid y, si escribes algo más sobre Emily dejamelo leer, porfavor.
¿Sabes en qué librerías puedo pedir el libro? Porqué en la librería de mi pueblo me dicen que no lo tienen.

Mânes dijo...

Bueno Carla, cada día intento escribir algo sobre Astrid, así que irás encontrando cada semana historias nuevas.
Sobre Emily todavía no me he planteado escribir nada más, aunque queda apuntado.
Y sobre el libro te recomiendo que preguntes directamente a la editorial que tiene una lista sobre las tiendas dónde distribuyen sus libros.
Un beso ^__^

Anónimo dijo...

Saludos, Isi.

Leí tu texto de Emily en prosófagos y me pareció interesante. Como no supe dónde poner el comentario(pues ya no comento ahí), supuse que dejarlo aquí no causaría tanto problema.

Es difícil comentar un micro, porque todo está condensado, y por consecuencia, cada palabra, cada signo, hace más evidente un acierto o un error.

En este micro en particular, hay cosas a resaltar, y otras que habría que revisar.

Primero resalto que el texto dice sin evidenciar. Esto es ya un logro. Promueve el pensamiento; promueve una emoción en el lector.

Esto lo atribuyo principalmente a que inicia con un elevado grado de tensión, que es mantenido y sólo es superado por el críptico pero emocionante final.

Sin embargo, ese logro que te digo, creo que queda a medias al juntar todo lo llevado en el texto.

En mi gusto hay un gran cambio de foco. Quiero decir con esto que no se le permite al lector enfocarse en un solo evento. Trataré de darme a entender.

La entrada me parece muy buena.

“Las viejas tablas crujían bajo los pies de Emily. Unos pasos más y habría cumplido con su objetivo. “

Le refieren al lector que Emily camina sobre una superficie de madera vieja. Un camino ascendente. La imagen que se le ofrece al lector, o que se le promueve a imaginar, es una Emily caminando en una escalera de madera pútrida, que la lleva hacia una habitación que encierra un secreto. Por consecuencia, ya nos sitúa en una casona, un bodegón, un orfanato, un granero, o lugares similares. Al mismo tiempo, se le da a Emily una razón, un objetivo a cumplir. ¿Cuál? Es algo que se supone se encontrará más adelante.

“Los niños decían que no se atrevería, pero ellos no sabían qué había que temer de aquel lugar. No sabían los oscuros secretos que ella guardaba bajo la almohada, cada noche, cada guiño, cada rincón, cada sombra. Sólo un susurro de lo que ella sabía de aquellas habitaciones y serían los demás niños los que correrían como gallinas a sus confortables hogares. Pero ella no, no diría una palabra, alargaría el brazo, tocaría la puerta, cogería la cortina, y sin mirar atrás saldría corriendo de aquel lugar. “

Esta parte, que se puede decir es el nudo y clímax del micro, es la que lo hace interesante y críptico.

Encontramos que Emily no está sola. En un entorno grupal, probablemente infantil, la animan a hacer algo que el resto del grupo no se atreve. De igual forma ya se le va dando a Emily otro enfoque, uno donde ella sabe algo del lugar que los demás no. Consecuentemente esto se ve como un juego de unos niños que han ido a un lugar abandonado. Emily, que al parecer tiene un poder adivinatorio, o bien, simples presagios nocturnos, sabe que ese lugar es más aterrador o siniestro de lo que el grupo imagina. Sin embargo el final de esta parte parece contradecirse. Se muestra una Emily decidida. Una Emily que hará lo que otros no, pero que sin mirar atrás, huirá. Por otro lado, puede ser que simplemente la construcción de la frase no sea la correcta, y se haya querido decir lo contrario, que Emily, sin mirar atrás, no saldría corriendo.

“No diría nada a nadie, Emily no era una gallina.”

El fina es un golpe seco, que casi pudo ser, en mi gusto, una hermosura narrativa. Y no lo es porque, finalmente, no ha dicho nada, ni ha dejado una imagen que de verdad haga cerrar el círculo para el lector.

A pesar de que sí se deja a la intuición leit motif, no parece suficiente la valentía-cobardía de Emily para redondear el texto. Sí puede degustarse el saborcito de una Emily que tiene pavor, pero que no completará el juego, ni confesará el miedo por no ser tomada como una gallina. Pero, nuevamente, el simple saborcito me sabe a poco.

Si pudiéramos resumirlo con un Hecho Narrado(HN), podríamos decir que:

Emily juega con sus amigos, ella hace algo que el resto no se atreve, pero sólo para mentir sobre sus miedos.

Viendo esto en el juego, parece ser el clásico juego de ver quién toca la puerta de la casa más tétrica de la cuadra, de la calle, del vecindario. Una casa enigmática y oscura, de la cual cada niño se hace una idea monstruosa de lo que pasa ahí, o de los que la habitan.

Resumiendo, el texto me ha parecido interesante, aunque necesitado de una revisión más profunda para darle mayor base a la intención del suspenso.

Algunos detalles más:

‘tocaría la puerta’ (No es ¿‘a la puerta’?)
‘cogería cortina’ (No se encuentra por ningún lado la relación de la cortina, parece ser un objeto que impide claridad en el desarrollo)
Revisar quién o cuál es, finalmente, la fuente del misterio, el lugar, o Emily. Por momentos parece ser el lugar, y en otros, el personaje.

Sin más, un gusto leerte. Ciao.

Atte
Gabriel Silva

Mânes dijo...

Buenas noches,
Ante todo agradecerte la increíble crítica que me has hecho, muchas gracias. De verdad que me va a ser muy útil.
Estoy recogiendo todas las opiniones y críticas que estoy recibiendo estos días sobre "Emily" para reescribirlo, y ciertamente la tuya me va a ser de gran ayuda.
Por cierto, cuelgo aquí tu mensaje porque creo que es el lugar idóneo.
Un beso
Isi